martes

correr detrás de lo que sea,
hasta que quede muy lejos o detrás de un mueble,
inaccesible.

ponerse antenas y que alguien más venga a acomodarlas,
moverlas de un lado a otro,
hasta agarrar señal.

fotografiar todo lo que parezca nylon,
estirar la cosa más rígida 
que se encuentre a su paso.

y en el último lugar de la fila
se queda la seguridad 

de que nunca hicimos
algo demasiado grande.
vivo en el eco musical-mental antes de que la siguiente canción empiece.
recuerdo y predicción al mismo tiempo
la nada misma.
a veces la producción de mis sueños me decepciona,
lo mismo con las persianas totalmente comprimidas
y alguien que en la facultad me dijo
pensá más y sentí menos.
repetir algunas cosas la cantidad de veces que sean necesarias:
como el estribillo de una canción
como los golpecitos de una batería electrónica
"como quien ablanda la carne".
soy un auto robado con la patente cambiada,
me niego a que me dejen estacionado en un supermercado,
por los menos quiero
que me abandonen en la ruta y me prendan fuego después.
en el medio del campo,
tipo oda al matorral
degradación 0 del plástico
un montón de cosas que ni idea.
tu cabeza es un excel al que voy a cambiarle las celdas de lugar
y después lo voy a usar para jugar al tutti fruti con mis amigos.
eso está en el firmamento de mi mente desde el 2007:
las cosas brillantes se quedan quietas
la bóveda se mueve 
-titila-
en estos días es muy difícil que las cosas no se parezcan a otras cosas
en otros días seguro tampoco y también.
algo con los pantanos
creo que vengo de uno y me estoy mimetizando.
una vez por semana caigo en la trampa para osos de mi mente
y me quedo echada,
como un animal salvaje
muerto en mi cama.
estoy trabajando en una versión mejorada de mí,
mido las cosas en pasos de baile.
la distancia es gloriosa y excéntrica.
tormenta eléctrica poderosa y breve vs. lluvia tropical suave y prolongada.
en el medio las estaciones secas, 
de las que nadie se va a acordar el año que viene.
me asusta que me midas como si fuera un objeto en desuso
que compraste en una tienda de antigüedades;
uno de esos objetos obsoletos
que lo mejor que hacen es acumular tierra,
entre ranuras carentes de significado.
pienso que después vas a desarrollar una teoría sobre mi funcionamiento,
probablemente muy lejana a la realidad
-como quizás lo son todas las teorías
en las que se cree en este momento-
que vas a exponerla de manera informal 
en una cena familiar,
y después me vas a llevar a una exposición en bruselas
donde la gente se va a conmover un montón.
la música de desayuno en tiffanys le queda bien a mi vida:
hoy lo descubrí por casualidad.
nunca la vi y sin embargo
me enloquece la idea
de diamantes en el desayuno.
meticulosidad diluida en discreción
un color amable en una forma rugosa,
todo adentro de un camafeo
traído desde un lugar lejano.
todo
es lo que entra en esas casas
con las ventanas tapiadas con ladrillos huecos.

todo pero todo
es moho,
y alteración de sustancias.
la corrupción es algo hermoso
agitando la naturaleza.
mis videojuegos favoritos
son esos donde vas haciendo cosas y cambiás de nivel.
vas haciendo cosas
y cambiás de nivel.
ticket hasta el centro
hasta la estación terminal
de todo lo que viaja
arrancarse la misma cascarita
día por medio.
acabás de perderte
en la frigidez de una ******
uno de esos lugares
sin retorno.
tengo la fragilidad
de una piedra perdida
y erosionada
tres veces por distinto pie y en el mismo lugar.